Una novela extraterritorial en la que trabajé, de forma intermitente, durante casi dos décadas. Bueno, ¡ya será menos! En este libro hay paseos en coche por California, peripecias en el extrarradio de Barcelona, misiones humanitarias en el Congo, mucha comida india, una aventura afgana y cinco amigos de diferentes orígenes en busca de sí mismos.
Mi libro más íntimo, que diría la crítica. ¡Pero no hubo (casi) crítica literaria! Porque esta novela, al contrario que otros de mis libros de no ficción, fue un fracaso comercial. Está certificado: la editorial, apenas cuatro años después de su publicación, me escribió para informarme de su quema en la inmensa pira de los libros que no se venden. El humor y la ironía campan por todas las páginas de la novela, así que es de justicia que también lo hagan en esta descripción.
Pensándolo bien, el libro estaba maldito desde el principio. Cuando me tocó presentarlo en Barcelona, Rusia invadió Ucrania y un día después me tuve que ir a cubrir la guerra, con lo cual la promoción quedó aparcada. Así que búsquenla, es una novela maldita y tierna, con uno de los telones de fondo más malditos y bonitos: Delhi, ciudad maldita y herida en la que viví.
¿Tienen curiosidad? Aquí les dejo un fragmento del libro.